Envíos e-commerce Cuando el Excel ya no llega
Guía · eComm

De 100 a 1.000 pedidos al mes: qué cambia en la logística de tu tienda

Con 100 pedidos al mes se envían unos cinco al día y todo cabe en una mañana; con 1.000 son unos 45 por día laborable, y lo que antes era una rutina se convierte en el cuello de botella. Esto es lo que cambia en la logística de una tienda online entre una cifra y otra, y qué conviene automatizar antes de que el volumen lo decida por ti.

Las cuentas de cada escala

Antes de nada, convertir los pedidos al mes en algo que se pueda imaginar. Con unos 21 o 22 días laborables al mes, la cuenta es esta:

Pedidos al mesAl día laborable, más o menosCómo se vive
1005Una tarea de media hora entre otras cosas
30014La primera hora de cada mañana, todos los días
1.00045-50Un puesto de trabajo, o el trabajo de alguien que tenía otro

Y una cifra que acompaña al volumen: según el Informe Anual del Sector Postal 2025 de la CNMC, el 16 % de la gente tuvo alguna incidencia en la entrega de su último paquete. Si tus clientes se parecen a la media, con 100 pedidos al mes son unos 16 casos; con 1.000, unos 160. El porcentaje no cambia; lo que cambia es que ya no caben en un correo de vez en cuando.

Con 100 pedidos: todo cabe en una mañana

A esta escala, hacerlo a mano no es un error: es lo razonable. Se copia la dirección del pedido en la web del transportista, se imprime la etiqueta, se pega el número de seguimiento en la tienda y se contesta a mano a quien pregunta. Son cinco pedidos al día y una persona los tiene en la cabeza.

Lo que conviene hacer ya, aunque no duela, es dejar escrito cómo se trabaja: con qué transportista va cada tipo de envío, qué plazo se promete por zona y qué se hace con una devolución. Ese texto es tu política de envíos, y es lo que va a escalar cuando no seas tú quien prepare los pedidos.

Lo que se rompe por el camino

Entre 100 y 1.000 pedidos, las cosas no fallan de golpe. Fallan una a una, y casi siempre en este orden:

Etiquetas en masa y transportista por reglas

eComm centraliza los pedidos de tus tiendas, asigna el transportista y el servicio de cada uno, a mano o por reglas, y genera las etiquetas de una en una o en masa, sin techo de envíos.

15 días gratis con acceso completo y sin tarjeta.

Con 1.000: seis cambios

En nuestra experiencia, lo que distingue a una tienda que envía 1.000 pedidos al mes sin agobio de una que se ahoga no es la herramienta que usa, sino seis cambios de forma de trabajar. La herramienta solo los hace posibles.

1. Del pedido suelto al lote

Los pedidos del día se preparan juntos y las etiquetas se generan en bloque, no pedido a pedido. Lo que importa es que el lote salga con los datos de la tienda, sin volver a teclear direcciones.

2. De elegir a mano a decidir por reglas

Con varios transportistas, nadie debería decidir pedido a pedido por cuál sale. Se definen reglas una vez (por zona, por peso, por tipo de producto, por plazo) y el sistema las aplica. Cuándo conviene tener más de una red está en trabajar con varios transportistas.

3. Del correo al seguimiento automático

El número de seguimiento vuelve solo a la tienda en cuanto existe la etiqueta, y el cliente se entera sin escribirte. Según el ONTSI, poder seguir el envío es de lo más importante de la entrega para el 50,8 % de quien compra online.

4. De la devolución por correo a la devolución como envío

La devolución se pide, se recoge y se sigue en el mismo sitio que los envíos, con el plazo de reembolso a la vista.

5. De una persona a un equipo

Varias personas trabajan sobre los mismos pedidos sin pisarse, y lo que antes estaba en la cabeza de una está en reglas escritas. Es lo que permite que alguien se coja vacaciones en diciembre.

6. De la intuición al dato

Con este volumen ya se puede medir: cuánto tarda de verdad cada red en cada zona, cuántas incidencias tiene y cuánto cuesta enviar cada pedido. Y con eso se ajusta el plazo que prometes en el carrito, que es lo que más pesa en el abandono de carrito.

Lo que todavía no hace falta

Crecer no obliga a montar lo que tienen las tiendas grandes. Para pasar de 100 a 1.000 pedidos al mes no hace falta, por sí mismo, un almacén externo, un sistema de gestión de almacén ni un ERP. Pueden tener sentido por otras razones (el espacio, el número de referencias, la contabilidad), pero no son el cuello de botella de los envíos.

Y conviene no contratar para el volumen que se espera, sino para el que se tiene con algo de margen. Si una herramienta te obliga a cambiar de plan en plena campaña por superar un número de envíos, el crecimiento te sale caro justo cuando más trabajo hay.

Las señales de que ya toca

No hay un número mágico de pedidos. Hay señales, y si se juntan dos o tres, toca cambiar de forma de trabajar:

Dónde encaja SendingBay eComm

SendingBay eComm está hecho para ese tramo. Centraliza los pedidos de todas tus tiendas en una bandeja, genera las etiquetas de forma unitaria o masiva, asigna el transportista de cada pedido a mano o con reglas automáticas, sincroniza el seguimiento con tu tienda y gestiona las devoluciones desde el mismo panel.

Trabaja con los transportistas que ya tienes contratados: el contrato con cada red es tuyo. Y en los tres planes hay transportistas y tiendas ilimitados, sin techo de envíos: el plan Growth admite hasta cinco usuarios y el Profesional, usuarios ilimitados. Las reglas automáticas son de Growth y Profesional, y tener varios transportistas encendidos a la vez para repartir los pedidos entre ellos, del Profesional. Los precios, en la página de eComm.

Lo que no hace: no prepara los pedidos ni los almacena, y no se ocupa del precio del envío que ve tu cliente en el checkout, que se configura en tu plataforma.

Preguntas frecuentes

Entre 45 y 50 por día laborable, contando 21 o 22 días laborables al mes. Con 100 pedidos al mes son unos cinco al día, y con 300, unos catorce.
No hay un número exacto de pedidos. Las señales son que preparar los envíos se coma la primera hora de cada día, que se copien mal direcciones, que lleguen varias consultas de seguimiento por semana, que se trabaje ya con más de un transportista o que solo una persona sepa cómo se envía cada cosa.
Es definir una vez con qué transportista sale cada pedido según criterios como la zona, el peso, el tipo de producto o el plazo, para que el sistema lo aplique solo. Evita decidir pedido a pedido y es lo que permite trabajar con varias redes sin que el volumen se convierta en trabajo manual.
Como orden de magnitud, unas 160. Según el Informe Anual del Sector Postal 2025 de la CNMC, el 16 % de la gente tuvo alguna incidencia en la entrega de su último paquete; aplicado a 1.000 envíos, si tus clientes se parecen a la media, son unos 160 casos al mes.
No por sí mismo. Un almacén externo, un sistema de gestión de almacén o un ERP pueden tener sentido por el espacio, el número de referencias o la contabilidad, pero el cuello de botella de los envíos a esa escala suele estar en preparar etiquetas, elegir transportista y responder al seguimiento, y eso se resuelve antes.

Fuentes

El porcentaje de incidencias en la entrega es del Informe Anual del Sector Postal 2025 de la CNMC (Panel de Hogares, segundo semestre de 2025); la traducción a casos por volumen es un cálculo propio que supone clientes como la media. Lo que valora el comprador de la entrega es del estudio Compras online en España, edición 2025 del ONTSI (datos de 2024). Los pedidos al día son un cálculo con 21-22 días laborables. Las capacidades y los planes de eComm son los de su página de producto, consultada el 20 de octubre de 2026. Las etapas, los seis cambios y las señales son elaboración propia, no datos de mercado.

Que crecer no sea copiar más direcciones

eComm centraliza los pedidos de tus tiendas, asigna el transportista y el servicio a mano o por reglas, genera las etiquetas en masa y devuelve el seguimiento a tu tienda, sin techo de envíos. Date de alta y pruébalo 15 días gratis, con acceso completo y sin tarjeta.

Darme de alta gratis Ver qué hace eComm